Viajes en bus

Hay a quien viajar le agobia pero hay a quien le entusiasma. Hay quien prefiere un medio de transporte a otro, incluso quien padece fobias, de aerofobia, por ejemplo. En mi caso, tengo que reconocerte que los viajes en autobús, de unas cuantas horas, creo que me gustan porque me traen buenos recuerdos.

Y es que los viajes en bus a Madrid fueron uno de los componentes de mi camino al doctorado; no es que viviese en la carretera ("blues del autobús") pero fueron unos cuantos los kilómetros reales recorridos de Bilbao a Madrid y vuelta en un período de mi vida, no ya los incontables recorridos navegando por el ciberespacio. Y es también cierto que, aunque iba centrado en la tesis, pude disfrutar en algunos momentos de mi primer "Libertad", de algunos conciertos en Galileo o Clamores...

Selfie de febrero de 2015.
O era muy pronto o subí antes, porque pocas personas más se ven ;-)
En estos viajes te vas encontrando distintos tipos de viajeros y viajeras. En no pocas ocasiones, pienso que no es que no hayan leído esos consejos que da ALSA para viajar en autobús (que ahora suele aparecer en un simpático vídeo en las pantallitas individuales, aunque no lo he podido encontrar en la Red), sino que es un problema de educación y de sentido común. 

Uno de los últimos ejemplos: un individuo que, según comentó con un conocido con el que coincidió en el viaje, iba de boda y llevaba el portatrajes arriba, y no se le ocurrió mejor idea que colgar la percha en la barra del portaequipajes superior, además de ocupar el asiento contiguo con su bolsa y enseres. Admito que igual soy malpensado, y había comprado dos billetes: uno para él, otro para todo lo que llevaba (no lo creo, porque pensó en un momento dado que otro viajero se iba a sentar en el asiento contiguo). En todo caso, el chofer le advirtió que no podía llevar la ropa de esa manera.

O de quien retransmite la carrera de motos en directo (curiosamente, era una chica), de una manera apasionada, pero que acabas escuchando. Lo de cómo poner las maletas, recogerlas, subir y bajar... da para trabajos de investigación sobre comportamiento humano. Bueno, y qué decir del uso del móvil.

Hay otra cuestión que me suele pasar con esta compañía de autobuses: en ocasiones, las expectativas no se cumplen (no funcionan las pantallas individuales, la oferta no te resulta muy atrayente o es repetida, el wifi no va como es debido...). Claro que haber viajado de este modo hace que siempre lleves un plan B por si acaso, o un C, o un... Bueno, también suelo dormir sin problemas, o sea, plan ZZZ.




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