Salvado por la lengua
Y no tiene que ver con esa especie de obsesión con que alguien que ha tenido un accidente no se trague la lengua, de la que advertía el otro día Rafa Olalde . Sino con la lengua que hablamos. O, tal vez, hablando con mayor propiedad, de las costumbres o hábitos lingüísticos, que, como suelo decir, son difíciles de cambiar. Me llegó un mensaje vía Facebook Messenger . Quien me lo mandaba es conocido en 3D, no solo un "amigo de Facebook" (de los que se suele decir que son falsos amigos, aunque yo trato de que no sea así en mi caso, tal vez por la manías de la edad ). Me preguntaba a ver si aparecía en un vídeo, del que se veía una especie de captura donde sí había una fotografía reciente mía: curiosidad y duda. Sospecha cuando me fijé en el elevado número de visitas que parecía haber tenido ese vídeo en You Tube. Claro que con eso de la viralidad en Internet vete tú a saber qué podía ser. Sin embargo la pista definitiva me la dio la lengua. Porque el mensaje estab...