De vuelta a mi asiento
Hacía casi un mes que no pisaba la Catedral; bueno, vale, el graderío. Y mucho no ha cambiado la situación, la verdad sea dicha, en este último partido de 2010. JJ Caparrós sigue comiendo chicle, manteniendo la sintonía con Luci y tratando de usted a sus pupilos, al menos en público. Incluso hace función de recogepelotas si el Athletic pierde. Es más, es capaz de echar la bronca a quien desde el público lanza el balón demasiado pronto cuando su equipo gana. Así es que, sin acritud, se me ocurre proponerle que los entrenamientos en San Mamés no sean a puerta cerrada, sino con asistencia de quienes acudamos de manera habitual al campo; de este modo, también entrenaremos si hay que dar rápido o lento el balón. Por cierto, qué mal ha defendido el Athletic los saques de banda del rival. Que me expliquen si se debe a que no se entrenan este tipo de jugadas, porque se dan por sabidas en primera división. En ese caso, la "culpa" será de los entrenadores de las categorías inferiore...