¿Diablillos o correctores?
Hubo un tiempo en el que se hablaba del diablo de la imprenta para culpar a un duende invisible de las erratas y los errores tipográficos que aparecían en los textos impresos. Claro que leo que también se llamaba así al aprendiz más joven del taller tipográfico, y lo explican en la web Tutivilus. El demonio notario . La aparición de la imprenta a finales del siglo XV, trasladó el problema de los errores en las copias de libros de los amanuenses a los tipógrafos. Muchos de ellos, especialmente los aprendices a los que se encargaba la composición de las páginas, apenas sabían leer por lo que introducían en los textos numerosas erratas, lo cual, unido a sus manos y rostros ennegrecidos por la tinta y el humo de los hornos en los que se fundían los tipos de plomo, explica que fueran conocidos en Inglaterra como los printer's devils . Por si no lo sabes, Tutivillus es, según Wikipedia , "un demonio que durante la Baja Edad Media se creía que trabajaba en nombre de Belfegor, Lucife...