Bastante más que un detalle
Ayer me llevé una gran sorpresa en el metro de Madrid. No me refiero a la desaparición del clásico billete con banda magnética por la tarjeta recargable que debes comprar sí o sí y dura para 10 años, sino a ver en la pared de un vagón poesía en euskera, y traducida; se trataba del poema "Nire aitaren etxea defendituko dut" de Gabriel Aresti , ni más, ni menos, que se había colocado como parte de la campaña Libros a la calle . Además de sacar la foto correspondiente (mientras la chica que estaba cerca andaba con sus selfies), empecé a pensar. En que detalles como ése, que entiendo muestran aprecio por otras lenguas y culturas, y un mínimo conocimiento llevaría a un mejor entendimiento entre las personas, seguramente. Y pensé en la experiencia que viví en Valencia allá por 2014 , y en los idiomas que conocen o desconocen quienes gobiernan o gobernarán tal vez un día (no dispongo de datos sobre cuántos y cuántas hablan catalán en la intimidad, por ejemplo, pero seguro que s...