Si me borrara el viento lo que yo canto
Hoy recogo más que una canción; es un concierto completo. Y es que hay vídeo del concierto "Si me borrara el viento lo que yo canto" al que asistí la semana pasada. Se organizó con motivo de las VII Jornada GIELE (Grupo de Interés en Evaluación de Lenguas em España) "Buenas prácticas en evaluación de lenguas". Actuaron Máximo Pradera, como conductor y también cantante acompañado de su guitarra, la soprano Laura Sabatel y el pianista Antonio López Serrano. Pensaba que era la primera vez que se realizaba pero estaba equivocado.
Por ejemplo, en octubre tuvo lugar el concierto en la Universidad de la Laguna. Lo presentaron así:
En España hay una larga tradición de canción protesta, que se remonta al Himno de Riego y al Trágala del siglo XIX, aunque es durante la dictadura franquista y primeros años de la Transición cuando florece este género, que nos ha legado joyas musicales imperecederas, como Gallo Rojo, Gallo Negro, Al Alba o Mi querida España. «Si me borrara el viento lo que yo canto» es un espectáculo que rinde homenaje a algunas de las canciones españolas más memorables del género canción protesta.
He visto vídeos grabados en otros lugares, como París. O el anuncio en el Ateneo de Madrid o en la Residencia de Estudiantes (con motivo del "España en libertad"). Incluso hay un documental de David Trueba con el mismo nombre, explicado en 2017 por el propio Máximo en el diario Público.
El título viene de la letra de una canción de Chicho Sánches Ferlosio, Los dos gallos. Ah, Chicho era tío de Máximo.
Aquí van algunos breves apuntes... por si no te apetece ver el concierto entero, o, por el contrario, por si después de leer mis apuntes te apece verlo.
Lo del disco grabado en el cuarto de baño ya viene bien explicado en el artículo que he citado.
Hubo algunas divertidas. Como cuando Javier Pradera, el padre de Máximo, estaba en prisión domiciliaria y los hijos, de unos 5-7 años. El Régimen tuvo la feliz ocurrencia de que estuviese custodiado por una pareja de la Policía Armada... que estaba en un banco dentro de la casa. Y los pequeños Pradera tenían como entretenimiento ir a cantarles canciones que sabían, Claro que esas eran de los discos traídos de Cuba por su padre y madre. Así que imaginad la situación.
Otras curiosas. Como las anécdotas con la censura de la época y las multas que caían a artistas si no se atenían a lo que les decían. O que la madre de Máximo estuvo en la cárcel un mes por no pagar una fuerte multa... tras cantar "Asturias, patria querida" en la Puerta del Sol. O que canciones que parecen protesta no fueron así concebidas, como "Al vent" (lo que sentía Raimon yendo en moto) o "Al alba" (escrita por Aute a su mujer, tras una de sus frecuentes discusiones; Rosa León en los conciertos comenzó a decir que era de uno de los últimos fusilados por el franquismo a su esposa). O lo de "La, la, la" que al final cantó en Eurovisión Massiel y no Serrat.
Otras tristes, como el fusilamiento de Julián Grimau, detenido tras salir de la casa de Chicho Sánchez Ferlosio, precisamente.
En definitiva. Espectáculo muy interesante (si políticamente eres de la cuerda, o, al menos, no contrario, del tipo "demócrata de toda la vida", claro). Canciones conocidas y recuerdos.. para gente de mi edad; no sé qué dirían las y los de otras generaciones. Ah; no sabía que el propio Pradera era tan polifacético, algo así como un "hombre del Renacimiento", parecido a su tío, ni conocía su arbol genealógico.
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