Farolillos, desobediencia y sentido común

Es curioso que el personal tenga esa tendencia a desobedecer órdenes, aunque quienes las dé tenga buenas razones para darlas. Igual tiene que ver que puedan ser personas incluídas en la categoría de "jaranafílicos" ("jaranafilia", palabro que leí en X... ). Me refiero esta vez a lo sucedido el pasado día 9 en la fiesta de los farolillos de Baiona.

Vaya por delante que parece ser el último año en que se celebrará por los problemas y riesgos que hay. (aunque Pamplona se haya apuntado en 2023 a la celebración, no sé si de manera puntual). Así, una de las causas para la suspensión es la metereología.

El día 9 la duda surgía con la lluvia, que había estado tan presente los días anteriores. Se supo que se retrasaba el lanzamiento media hora, pensando en las predicciones. Sin embargo, al final parece que fue el viento la causa del, en principio, retraso al domingo.

Pero fue acercándose la hora el sábado y un farolillo surcó los cielos. Alguien a mi lado alertó del "efecto llamada". Pronto salió otro farolillo, y luego dos más, y luego...

Intuyo que la decepción tras las larguísimas colas para comprar los artilugios tuvo que ver (por megafonía y en trilingüe avisaron horas antes que se habían agotado, pese a las colas que todavía había formadas). O  ese "pormishuevismo", "melasudismo"... o como quieras llamarlo, extendido en nuestra cultura, me temo.

El alcalde, según EITB, no está precisamente contento con la desobediencia. A ver qué sucede el próximo día 16 y si impera el "sentido común".

Fotografía del sábado, entre calles de Baiona

Linternen jaia Baionan, azken aukeretako bat, azken urtea izango baita. Eguraldiagatik eta horren ondoriozko arriskuengatik, bertan behera uztea erabaki arren, egon zen espontaneorik. Ohiturak? Jaramonik ez egitearen kultura eta norberaren irizpideeen (edo gustuen) arabera funtzionatzearena? Sen ona nagusituko da hurrengo batean, hilaren 16an esaterako?

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