2014-07-30

Tánger-Tetuán, طنجة تطوان

Este año parte del período vacacional lo he pasado en Marruecos, más en concreto en la región de Tánger-Tetuán, su punta del norte por decirlo de modo gráfico. Así, teniendo como campamento base el Hotel Mandy, del amigo Iñaki --muy recomendable, por cierto--, nos hemos movido por la zona. Te cuento algunas de las impresiones personales, más allá de lo que puedas encontrar en las guías de viaje.

  • El desorden en el vuelo de Lisboa a Tánger: nunca había visto que las personas se vayan sentando donde les apetezca (y el último, a buscar sitio libre). Menos mal que el avión no era grande. 
  • El complicado tráfico, con muchas rotondas y pocos semáforos.
  • Las desigualdades, diferencias y contrastes. Por ejemplo entre urbanizaciones privadas con guardas, campos de golf, lujosos proyectos previstos, y las personas que te encuentras vendiendo sus productos a pie de carretera o los puestos de venta ambulante en las ciudades --quizás esto último es lo que te imaginas cuando piensas en Marruecos--. O en los modos de vestir, cuando te encuentras a un hombre con chilaba, gorra de marca deportiva y calzando deportivas o una mujer mayor con chilaba y el pelo oculto hablando por un móvil.
  • El efecto que tiene el Ramadán en la vida. diurna y nocturna (y el aumento de la dificultad de poder tomarte una cerveza, por ejemplo. Nada que ver con Bélgica en este sentido)
  • El azul del casco antiguo de Chaouen y los colores en la medina de Assilah.
  • La sorpresa de que nativos te hablen palabras en euskera (y fue más de uno en Chaouen); ver camisetas de la selección vasca ya hasta ni te extraña después de eso.
  • El regateo --ni Messi, vamos-- y la cantidad de "gorrillas", que casi parecen hacer la función de cuidadores de OTA --o que ésta no sea necesaria--.
  • Los taxis de seis plazas, más el conductor: dos adelante y cuatro atrás.
  • La incidencia de la frontera hispano-marroquí, con el movimiento de personas y mercancias.
Algunas de las fotos que ilustran los comentarios.




2014-07-26

Verano, tiempo de lectura

Debo reconocerte que ando un poco despistado con el tiempo, que casi estamos a mitad de verano y ni me he dado cuenta; que, a pesar de las tareas, me suele gustar dedicar unos ratitos extra a las lecturas "no profesionales" que ya ocupan gran espacio todo el año. Así que cuando leí el post de Noemí, que titulaba alimento espiritual para el verano, me dije que me tocaba elegir algo.




















El primero apuntado, Los cuerpos extraños, escrita por Lorenzo Silva, y que ya citaba ella en su blog. La última aventura de Bevilaqua y Chamorro, serie a la que, reconozco, soy adicto.

El segundo... algo que ya te avanzaba el año pasado: estaba seguro que iba a volver Ana Martí y así ha sido: El gran frío, la última de Rosa Ribas y Sabine Hofmann.




2014-07-21

Más allá de los autógrafos

No sé si tiene que ver con el medio siglo cumplido hace poco, con haber nacido el siglo pasado, con tener ratos para pensar... pero me da pie a la entrada de hoy (corta y espero que refrescante, que para eso estamos en verano, aunque a veces no lo parezca)

Recuerdo una anécdota de chaval, que ya te conté en los albores del blog, hace ya poco más de siete años. No sé, si sucediese hoy, tal vez no hubiese autógrafo, y lo que hubiese hecho es una foto con el teléfono, o un usie sin ir más lejos, y lo hubiese subido a la Red, etiquetando a quienes aparecíamos en la instantánea. Porque hasta Javier Clemente tiene cuenta de twitter

Y si así hubiese sido, igual hasta hubiese tenido testimonio gráfico hoy para ilustrar la entrada ;-)

Diane Cordell en Flickr, con licencia CC
Badirudi pentsatzen hasten zarenean, atzera aurrekoak egiten dituzula. Neuri, behintzat, halaxe gertatu zait. Aspaldiko pasadizoari --duela zazpi urte kontatu nizuna-- gaurkotasun tanta bat gehituta. Zertaz arituko ote naiz zazpi urte barru?

2014-07-16

Viralidad, no siempre buscada ni lograda

Me sigue resultando curioso esto de la viralidad, qué es lo que hace que algo tenga éxito y se expanda por la Red. Sobre todo, cuando no se busca a propósito. Vale, no soy experto en marketing viral ni lo estudio, pero me resulta curioso.

Y es que, después de siete años de blogueo ininterrumpido, unos cuantos en Twitter (desde mayo de 2008) en concreto y en Facebook, el mayor éxito que suelo conseguir en este segundo espacio en cuanto a comentarios, por ejemplo, suele ser el día del cumpleaños. Es más, como los sitios que miden el "impacto" suelen primar la "cantidad" por encima de la calidad, te suben en esos casos tu factor de influencia (como en Klout) o tu ranking personal (como en Alianzo) Por otra parte, una entrada, actualización o trino que crees interesante apenas tiene visitas o impacto y algo que haces como de "faena de aliño" lo supera con creces. Lo de los comentarios en el blog, harina de otro costal... o de otros tiempos.

Así que el lunes, yendo por la calle, vi un mensaje en la pizarra de un bar que me llamó la atención (me apunta Imanol que se llama Alfredo el autor; al César, lo que es del César)  Saqué una foto y la subí a Twitter y a Facebook por separado (sabes que no me gustan los mensajes iguales y repetidos en las distintas redes) y para mi sorpresa, he obtenido, teniendo en cuenta mi audiencia habitual, un enorme número de "favoritos" y "retuits" (por si te hiciera falta para entender la jerga, un artículo en Eroski Consumer, Catorce trucos para manejar Twitter)

Vamos, que tras unos 11200 trinos, ha llegado uno con una inesperada expansión viral (como 195 retuits y 112 veces "favorito" a estas alturas); menos mal que no ha sido algo malo o no deseable. Tampoco está mal el número de "me gusta" en FB (como un 6.3% de mis "amigos")... pero aquí el entorno es más cerrado, si así lo tienes dispuesto al menos.

2014-07-11

1964ko uztailaren 11: egun hartan izan zen

Ostirala; txoko honetara musika ekarri ohi dudan eguna. Eta egun berezia gaurkoa, uztailaren 11. Horrexegatik, besteak beste, blogaren hastapenetan, 2007an hain zuzen, ekarri nizun abesti batekin natorkizu berriz; pentsamenduak ere ez dira hainbeste aldatu.