2016-06-29

Vacaciones (escolares)... y filosofía de vida

Estamos en verano y llega el período vacacional. Así, viene otro dolor de cabeza para padres y madres: la difícil de por sí conciliación familiar ("milagro" ha escrito Arantxa Sainz de Murieta) se complica al estar los retoños sin cole. Claro que la situación puede cambiar, no sé si a mejor, si se cambia el calendario escolar, tal y como parece que va a suceder en Cantabria.

No he estudiado a fondo el caso cántabro, aunque de alguna forma me tocó algo similar con la petición de "semana blanca" cuando formaba parte, como padre de alumnos, de la Junta Rectora del centro educativo en el que estaban los míos. En todo caso, tras leer la entrada de Concha Lago me han venido varias cuestiones a la cabeza, y que comparto contigo si bien parto de la base que no conozco a quien escribe y no sé si busca provocar con su texto, o expresa realmente lo que piensa.



El título (Profes 1; padres 0 patatero) da a entender una filosofía de "gano-pierdes"; desde el punto de vista de padres y padres, parece que la cuestión sería conseguir "ganar" la guerra al profesorado, perdida una primera batalla con el cambio de calendario. Y, aunque pueda parecerte "de manual", creo que es preferible que la filosofía sea de "gano-ganas"... que el alumnado también saldrá ganando. Y los centros educativos. Y la educación.

También se percibe una visión determinada del profesorado, quizá un poco (o un mucho) basada en tópicos pero que intuyo bastante extendida ("vida padre", "profesión vacacional","qué tal si les damos dos meses de descanso por semana lectiva"...). La misma no es muy favorable, desde luego, y seguro que se refleja en lo que perciben alumnas y alumnos que piensan sus progenitores. Luego diremos que no tienen prestigio las profesoras y los profesores. Cierto es que en ocasiones no se aprovechan ni se explican las tareas de los períodos de tiempo directamente no lectivos, pero la labor de un docente no se limita, ni debe limitarse, a cuando "está" con su alumnado.

Por cierto, que el problema de la conciliación no crea que sea solo de ahora. Aunque tenga sus ventajas en cuanto a educación en general, ¿quién no ha ido nunca a colonias o campamentos? ¿cuántas personas no iban donde sus abuelas o abuelos cuando comenzaban las vacaciones?

2 comentarios:

  1. Aquí en USA los niños tienen vacaciones cada dos meses lectivos. Al final, terminan un poco más tarde en junio y empiezan un poco antes de agosto/septiembre. Sinceramente, no me parece un modelo que funcione. Yo tengo compañeros que se turnan con sus parejas para pedir vacaciones y que los niños puedan estar con ellos, lo cual es mucha faena. Es decir, si yo me tengo que pedir dos semanas durante el curso de vacaciones, y mi pareja otros dos, pues al final no quedan prácticamente días para poder irse en familia.
    Y lo de siempre, mucha gente no tiene a familia que les pueda ayudar (léase abuelos), así que al final la conciliación es nula.
    Si alguien encuentra algún PRO, que me lo diga, que de verdad siento curiosidad.

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  2. María, el tema de la difícil conciliación (por la diferencia en días vacacionales entre vástagos y progenitores) es claro.
    Sin embargo, con lo de filosofía me quería fijar más en el aspecto de la visión sobre el profesorado: tópica, extendida... e incluso peligrosa a mi juicio. Creo que habría que pensar más en remar todas las personas implicadas en la misma dirección.

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