2016-03-03

Apuntes y aportes a la #charlaELE1 sobre comunidades

Hay iniciativas interesantes en el ámbito no formal y relacionadas con la formación del profesorado, como puede ser #charlaELE1. En su segunda convocatoria charlaron (o tuitearon, mejor dicho), con la coordinación/moderación de Leyre Alejaldre aka @ELEdeLeyre y Diego Ojeda, sobre "comunidades de aprendizaje y redes sociales".

Como bien sabes, es un tema que me ha interesado y me sigue interesando sobremanera (distintas entradas sobre ese tema aquí). Dado que no pude participar en la misma (ay los problemas de la comunicación síncrona en la Red), y que sería muy largo ir haciendo comentarios por tuits, he pensado que lo mejor es una entrada, matizando lo que yo pienso sobre el asunto, a riesgo de repetirme en cuestiones que seguramente me habrás escuchado o leído. Se plantearon tres preguntas; iré una por una, recogiendo en letra más pequeña las citas literales.

¿Cuál es la importancia de participar en una comunidad de aprendizaje?

En principio, aprender de y con otras personas se ha hecho siempre; hoy día se han multiplicado de manera exponencial las posibilidades con Internet. Más aún, no sé hasta qué punto es importante o es ya imprescindible hacerlo en un mundo interconectado, en el que se han roto las coordenadas espacio-temporales que nos constreñían; estar aislado parece impensable. Eso sí, las posibilidades no implican que se vayan a materializar y que las comunidades surjan de forma espontánea, sin más. Conviene fijarse en el "pegamento", qué es lo que mantiene unida y viva  a la comunidad. 

Coincido con @jramon que “detrás de esos avatares, usuarios o hashtags hay personas” así como que el éxito o el fracaso de una red depende de los profes que la componen y de su participación. Aún así, habría que matizar la diferencia entre "red" y "comunidad", más unida y cohesionada esta segunda. Por si vale, repito mi definición:
"es un grupo de profesionales, estudiantes, o personas con intereses comunes, vinculadas a través de Internet de forma continuada en el tiempo para compartir información, ideas, reflexiones, experiencias, etc., con el propósito de velar por su desarrollo personal, académico y/o profesional así como el de los demás miembros".

¿Cómo utilizas las redes sociales para ampliar tu formación de ELE?

Parto de que prefiero hablar de "sitios de redes sociales" si introducimos el factor Internet, que "redes sociales" también hay en presencial. Los sitios de redes sociales los utilizo para informarme, para comunicarme, para compartir. 

La selección entre el posible ruido es imprescindible (hay que evitar la "infoxicación"), y lo que sucede en Twitter es un buen ejemplo. La base, en todo caso, es mi PLN, mi red personal; el apoyo de los nudos de esa red personal es básico e imprescindible. Pero, al tiempo, hay que cuidarla, mimarla, tejerla. Quien no comparte, difícilmente encontrará que compartan con él o ella; la participación pasiva no vale siempre.

Al hilo de lo que apuntaba @Joserub87 “Lo más divertido de compartir con otros profesores a través de internet llega cuando nos desvirtualizamos en Jornadas ELE“ a mi juicio todavía existe la importancia cultural de la presencialidad; incluso de que las relaciones en la Red tienen un cierto matiz de carencia respecto a la presencialidad, que creo que no tiene por qué debiera darse. La sincronía, como la presencialidad, tiene sus ventajas (ejemplo de la experiencia que realicé en su día), pero también sus límites a considerar en cibercomunidades. Además de que pueda ser divertido, estoy convencido que es "nutritivo". 

¿Qué comunidades de aprendizaje han sido más útiles para ti? ¿Por qué?

Apunte a lo dicho ["La mayoría de los participantes nombraron redes como Pinterest, Google+, Facebook, Edmodo, Linkedin o Twitter. Destacaron algunos MOOC como el de la Uned, Coursera, Miriadax, Ecolearning o el PDP de Edinumen. Se citaron comunidades de aprendizaje como TodoELE o Formespa. "Algunos participantes recomendaron revistas como Habla o grupos de investigación como REALL. Aunque también se tuvieron en cuenta las comunidades fugaces que se generan en los cursos de formación y grupos analógicos, físicos, en persona. Y por último la labor de algunas editoriales con sus formaciones presenciales y virtuales"] Creo que aquí se puede confundir entorno o servicio con comunidad; por otra parte, en mi investigación me fijé (y me interesaban más) los agregados no relacionados con cursos o formación, más o menos formal y con base primordial en Internet. La participación, por ejemplo, varía notoriamente según estén ligadas a cursos.

En todo caso, los servicios, entornos o herramientas son secundarios; lo básico, imprescindible son las actitudes y los valores (como el compartir), Hoy día Twitter puede ser un entorno favorable (se hablaba de hashtags como #TwitterELE o #Langchat). En cuanto a la blogosfera, su importancia es relativa hoy día, porque, además de leer ¿quién participa, con comentarios, si no es el autor?Demasiadas herramientas y opciones pueden dificultar una cibercomunidad más que facilitar.

Un ejemplo puede ser #TwitterELE; #charlaELE1 podría llegar a serlo.

Otra idea que me ronda de hace tiempo: la comunidad como intersección de entornos personales de aprendizaje, en cuanto a personas y herramientas.

¿Qué aprendiste?

Una gran parte de las opiniones de los participantes puede resumirse en las palabras de: ‏@Chema_Rod “Las comunidades digitales son un buen complemento y una fuente de recursos que debemos filtrar y seleccionar.”  @patriciaydalgo “Podemos aprender de/con diferentes comunidades porque hay un grupo de profesionales con inquietudes similares.” @fon_q “Ser testigos de cómo somos capaces de auto-regularnos y crecer. Recibir recursos está bien, y compartirlos, pero tb hacerlos.” Pero sin duda algo muy importante es que “debemos abrirnos al resto del mundo, puesto que la enseñanza del español es una cuestión mundial, no solo española.” @DiegoOjeda66

Como decía Remei Camps, detrás de los ordenadores hay personas y las comunidades se llega por el contenido, pero te quedas por la utilidad y las relaciones. Repito la idea de que además de posibilidad, puede ser hasta obligación la apertura. Yo creo que he ido aprendiendo de todos los agregados en los que he estado, más o menos activo: lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer, por ejemplo. Escribí que si las aulas del siglo XXI deberán ser entornos más abiertos, también lo deberán serlo las salas de profesores. En todo caso, un resumen de mis ideas puede estar en este "videotwit".


También hay un podcast en LdeLengua sobre cibercomunidades, y más material que puedes encontrar en mi sitio web.

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