2016-01-25

Gastrocostumbres

Ya decia en una de las últimas entradas que a veces me da por observar; pero no por cotillear, sino en un modo similar al que cuenta Guillermo Gomez que solía hacer el protagonista de su último libro, para empaparme de anécdotas que a veces escribo aquí. Esta vez va de bares (qué lugares), tabernas, restaurantes y similares.

 Vayamos con actuaciones, hechos, comportamientos que me disgustan.
  • Las revisiones de precios chapuceras (intuyo que al alza), o sea, que se tiene una carta impresa, un cartel... y se "reescribe" con corrector estilo tipp-ex, sobreescribiendo el precio, tapando con una etiqueta...
  • Que te agobien para que entres a consumir en el local. La última de esas: insistió el "comercial" tanto en la buena crítica que tenía en TripAdvisor y lo buenos que eran, que consiguió espantarme, hasta con la invitación a una caña por ser de Bilbao (que intuyo se lo dirá a todo posible cliente, sea de donde sea).
  • Ocultar la bebida que se sirve (en cierta ocasión, hasta lo hacía cuando exigíamos ver la etiqueta del "presunto" txakoli).
  • Servir el vino fuera de temperatura, normalmente caliente (¡ay qué difícil el uso de los hielos!). Hay una subcategoría paralela: quienes te sirven la bebida en copas o vasos calientes, recién sacados del lavavajillas.
  • No poner (o al menos decir) los precios, que tampoco las pizarras son tan caras (por no hablar de las impresoras, por ejemplo). Por mucho que sea cocina de mercado.
  • Que te cobren un pastizal por pan y/o servicio (aunque esté en letra pequeña). Lo del "más I.V.A. " que con frecuencia aparece tampoco sé si es muy legal, pero lo cierto es que sube el precio final.
  • Que aparezca cartel de wifi (gratis, se supone) y que cuando pidas la clave te miren con mala cara. El remate, que sea una clave complicada... o que te pidan el smartphone para ponerte la clave en vez de dártela.
Y ahora, vaya la parte "positifa" (que no todo sea siempre "negatifo")
  • Hace poco vi oler el corcho de una botella de vino recién abierta a una joven camarera. Cuando se lo indiqué, en sentido positivo para mí, casi se disculpaba, diciendo que era costumbre. Benditas costumbres.
  • Que te dejen un poco a la vista la botella de vino de la que te han servido y/o te enseñen bien la etiqueta.
  • Las claves divertidas de wifi y que se recuerdan fácil; no diré establecimientos pero ahí van tres ejemplos: "cualeslaclave" (piensas que la camarera te está tomando el pelo, directamente, pero es ésa), "sibebeshaywifi", "tomatealgo".
  • Un dueño-cocinero que te cuenta, con pasión, qué puedes comer, cómo lo ha hecho... Te lo cuenta muy bien, y sin ser pesado.
¿Se te ocurre algo para ampliar la lista?

4 comentarios:

  1. Vladek y un servidor somos muy curiosos, en el mejor sentido de la palabra :)

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    Respuestas
    1. Tiene muchos sentidos la palabras, si atendemos a la RAE al menos :-D

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  2. Si es que somos gente compleja y polisémica ☺

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  3. Si es que somos gente compleja y polisémica ☺

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