2014-03-10

Estrategias y bilingüismo pasivo

Ya sabes que he estado recientemente en Valencia, en unas jornadas organizadas por la Diputación. De hecho, ya te conté en este txoko sobre lo hecho allí. Pero una amiga pedía algo más, y algo más conté el pasado jueves en Ikasle eta Irakasle. De modo que te traigo lo que allí planteaba; como quiera que es difícil resumir toda la experiencia vivida allí, me fijaré en un aspecto, relacionado con el uso de la lengua (sí, es posible que se cumpla lo de "quien tiene un martillo, todo lo ve clavo") 

Todas la personas participantes en esas jornadas tenemos una misma lingua franca; está claro. Sin embargo, la hemos utilizado poco y, en buena medida, ha sido para mí como una especie de inmersión lingüística --y aprendizaje, haciendo honor a esa parte de "aprendiente" que suelo añadirme--.

El día de mi llegada me acerqué al MuVIM a conocer participantes y lugar. Y me llevé la primera sorpresa: quien hablaba, Nel Vidal, lo hacía en gallego, y las preguntas o comentarios que le hacían en la sala eran en valenciano; en los textos de las diapositivas también se intercalaban las lenguas. Después la mayoría comimos juntos; y con mi excepción, cada quien utilizaba, de manera normal y natural, su lengua (apunto que había también un par de catalanes). Eso sí, me di cuenta que podía entender sin problemas (mientras hacía mis inferencias, iba haciendo hipótesis sobre las lenguas que oía... vale, "deformación profesional") Después tuvimos una visita guiada sobre el modernismo en Valencia, con Imma de Fil-per-rranda como guía --me demostró que conoce bastante bien el Botxo, por cierto-- La visita, muy interesante por cierto, fue también en valenciano (aquí lo ha contado Teresa en catalán) Entendí bastante, creo, porque la guía hablaba rápido.

En cuanto a mi taller, yo hablé mayormente en español --alguna cosilla en valenciano-- pero los y las participantes hicieron las actividades orales en su lengua, así como sus comentarios y preguntas --bueno, les puse un texto en euskera para reflexionar sobre las estrategias en comprensión lectora--.

Mercado Colón, uno de los referentes del modernismoaren en Valencia. Fuente: puroticorico en Flickr
¿Bilingüismo pasivo, por tanto? Sí, y parece que ha funcionado, pese a que no siempre lo he visto así; en esta ocasión, es cierto, se dan otras condiciones: motivación, contexto, interlocutores... nuestras estrategias... Aunque viene la duda; sería difícil hacerlo así en Euskal Herria. En una situación similar, supongo que iríamos a la lingua franca, como (me/nos) suele suceder incluso en grupos de amigos --por cierto, revisando por ahí la he encontrado y recupero la entrevista que me hiciera Guillermo Gómez hace un par de años, en la que hablábamos del tema--.

Acabo con algo que me ha parecido de lo más bonito que podía leer después del taller. Lo ha escrito Sheila González en twitter; anda decidida en seguir con su L5, L6... ¡Animo!
¡Gràcies per l'oportunitat de viure esta experiència, Imma!

Euskaraz idatzitako sarrera, Ikasle eta Irakasle blogean

4 comentarios:

  1. Querido Iñaki,

    Preciosa entrada sobre tu estancia en Valencia y las conferencias en las que tú mismo fuiste uno de los ejes principales. Fue un placer conocerte, "desvirtualizarnos", como bien dijiste antes de venir y aprender sobre las #estrategias en tu taller.
    Me ha hecho mucha ilusión leer la parte final de tu entrada, ¡no me esperaba para nada aparecer! Solo tengo que decirte GRACIAS. Gracias por haberme dado la oportunidad de hablar contigo, aprender de ti y, quizá lo más bonito, motivarme para aprender tu idioma.

    Un abrazo muy grande y... eskerrik asko, harremanetan bagaude!

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  2. Kaixo, Iñaki,

    me ha gustado mucho la entrada en tu blog. Y fue una lástima no poder escuchar tu conferencia (en el viaje de vuelta Teresa y yo lo lamentábamos).

    Como en la entrada haces referencia al término "bilingüismo pasivo", aprovecho la ocasión para comentarte que es uno de esos conceptos que no me suenan bien. Porque "pasivo" se asocia a inacción, a un individuo que no hace nada. El hecho de no hablar una lengua pero hacer el esfuerzo de entenderla es lo contrario a pasividad (se disparan, por ejemplo, múltiples procesos neurológicos). Por este motivo, algunos preferimos el concepto de "bilingüismo receptivo", que posiblemente se ajusta mejor a lo que experimentamos en esa comida.

    Res més. Una salutació ben cordial des de Barcelona!
    Carles

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  3. En primer lugar, bienvenidos ambos a mi txoko virtual (o a uno de ellos, que hay más; otro 100% en euskera y sobre educación, por ejemplo)

    Sheila, uno de los placeres en esta vida de aprendientes y enseñantes creo que es aprender de y con. Y yo he aprendido "de" y "con" vosotras y vosotros un montón. Además, te lo curraste en la Red. Y si quieres un poco de ayuda con el euskera, ya sabes: silba un poquito ;-)

    Carles, me gusta mucho lo que planteas. Cierto es que el proceso de comprender no es pasivo en absoluto (el martes pasado estaban mis neuronas en Valencia al 100% y en la visita "echaban humo", jeje); supongo que lo contraponían al bilingüismo "activo" por aquello de la producción. Y, ya que no estuviste el miércoles, decirte que me vino muy bien el ejemplo sobre qué gusta a los xinesos cuando aprenden.

    Fins aviat! Ikusi arte!

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