2010-08-04

Redes nuevas, maneras antiguas / Sare berriak, modu zaharrak


Cuando apunté en Facebook que me había entrevistado Joxerra Senar de Berria para un reportaje sobre la política y las redes, hubo quien, como Gra Esnaola, me comentó si sería posible leerlo en castelllano. Así que en este post trataré de resumir lo recogido por el periodista tras nuestra conversación en dicho reportaje, en el que también se recogen aportaciones de otras personas conocidas de estos mares de Internet como Luistxo Fernández, Idoia Llano, Iratxe Molinuevo y Rafa Larreina; por cierto, a mí me definió como "bloguero". Escribía Joxerra que coincidimos en que políticos y políticas siguen manteniendo fórmulas antiguas cuando se acercan al mundo de las redes; de ahí el título.

En efecto; desde mi punto de vista, en no pocas ocasiones se entiende de manera incorrecta esto de lo 2.0  (o los tiempos de C que escribí; por cierto, he visto que Tiscar Lara ha aumentado el número de palabras) y la política, considerándolo como otra vía de propaganda. De todos modos, me parece que quienes solemos andar por estos y aquellos lares, acabamos percibiendo si la persona es auténtica o no (por aquello de que detrás de los ordenadores al final hay personas, la problemática de la identidad digital...)

Considero que una de las claves es la credibilidad, entendida en doble sentido: si se cree en lo que se está haciendo, por un lado; hasta qué punto es creíble quien dice que participa por el otro. Por ello, insisto en otra idea recurrente, como es que aunque parezca que es obligada la presencia de todo el mundo, clase política incluida, en los sitios de redes sociales, si no se cree en ellos o se intenta entenderlos, es mejor no hacerlo (aquello de "agua que no has de beber...")

Aún así, personalmente agradezco la frescura que supone la participación directa de distintas personas del campo de la política, sin tanto filtro de los aparatos de los partidos y  los gabinetes de prensa. También  cuando  implica "meteduras de pata" o quebraderos de cabeza para el o la responsable de comunicación; nos permite conocer a estas personas de manera más directa, e incluso poder relacionarnos con ellas y ellos.

Asimismo, pienso que, pese a la evolución de los últimos tiempos, todavía no es una mayoría  de la ciudadanía quien hace uso habitual de los redes, de modo que el político o la política puede pensar hasta qué punto le interesa introducirse mucho en Internet; al final, cada persona supone un voto, navegue o no, sea  "amiga" o "seguidora" o no. Más aún, quien no sea persona usuaria puede percibir que se está perdiendo tiempo (que sabemos es oro) o vagueando cuando se hace uso de las redes.

Para acabar, y sin saber bien hasta dónde llegaremos, el cambio parece imparable. Y a través de esas relaciones personales, entre ciudadanía y personas políticas, votantes y electos, quien sabe si podríamos acercarnos a "pequeños" cambios, como por ejemplo, a listas abiertas.

4 comentarios:

  1. ¿Cambio imparable? Uf...

    Cambio... manipulado, diría yo.

    ¡Buen verano!

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  2. En cuanto a las relaciones interpersonales, creo que el cambio está siendo enorme, y parece difícil de pararse. En el mundo de la política, no lo sé, por todo lo que señalo con anterioridad.

    Por cierto, M@k, supongo que habrás leído el original en euskera ;-)

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  3. Eeessstoooooo... Cómo decirte... Me refiero únicamente al ámbito político (2.0).

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  4. Prevista entrada sobre politika 2.0 (me preguntó Joxerra pero no publicó nada).

    Anda, M@k, que no has contestado :-D

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